#5. Septiembre, tiempo de pesca del raor y de la llampuga

 

raors i llampuguess

Terminando el verano, con las primeras tormentas, es el tiempo de la pesca de dos peces característicos del mar Balear, el raor y de la llampuga. Hace unos días Andreu Manresa me preguntó: ¿has visto la oferta de raors en el mercado del Olivar?  Me fui para allá, los había muy pequeños y también de buen tamaño. Según los vendedores habían sido pescados en Mallorca y se ofrecían a 75 euros el kilo. Pero vi otros a 38,90 euros el kilo que, al parecer, procedían de Barcelona. Supuse que se refería a Mercabarna, no a que se hubieran pescado allí. También había una buena oferta de llampuga a 16 euros el kilo. Me surgieron preguntas diversas: ¿Quien y como captura en Mallorca estos raors?, ¿de donde proceden los importados? y también me pregunte si tienen sentido esas diferencias entre los precios de venta de los raors y también con los de la llampuga. También me llamó la atención el letrero que los anunciaba como “raones”.

El raor (Xyrichthys novacula) y la llampuga (Coryphaena hippurus) llegan al mercado a finales del verano, al levantarse la veda del raor el 31 de agosto y al aparecer las nuevas llampugues de pequeño tamaño de ese año. Son dos especies muy apreciadas por los pescadores, tanto profesionales como aficionados y también por los que gustan de su consumo.

Su nombre común en castellano es galán, loro, lorito o papagayo en el caso del raor y dorado en el de la llampuga. Pero sus nombres comunes en catalán usados en Mallorca suelen prevalecer. El raor debe su nombre a la forma de su cuerpo que se asemeja a una cuchilla de afeitar, raor en catalán. El nombre científico Xyrichthys novacula viene de ichthys pez en griego y de novacula cuchilla de afeitar en latín. En el caso de la llampuga, viene del griego y del latín lampas, luz o resplandor o lampo brillar. Su nombre científico Coryphaena vendría de los nombres griegos casco y resplandecer y hippurus también del nombre griego que significa cola de caballo. En el caso del raor son comunes los errores al llamarlo raó o raón y en plural raos, raons o raones, todos ellos son incorrectos. La presencia de estas especies en los mercados locales es antiquísima. Existen documentos del siglo XIV que hablan de la comercialización de “raos” y de la reglamentación de la pesca de la llampuga. Incluso el grabado de hace 3500 años de un pescador de llampuga en la isla de Santorini, en el mar Egeo, dan fe de la antigüedad de esta pesca. El interés del mundo científico por estos peces en las islas Baleares también es antiguo. El médico de Montpellier Guillaume Rondelet, en 1554 publico Libri de piscibus marinis, in quibus verae piscium effigies expressae sunt, y en el cita la presencia del raor (Xyrichthys novacula) en Mallorca y Menorca informando que se trataba de un pez muy apreciado en los mercados. La primera referencia del estudio de la llampuga y su pesca en las islas Baleares es el Diccionario histórico de los artes de pesca de Antonio Sañez Reguart publicado en 1791.

Son peces que pertenecen a dos familias del orden de los perciformes. A la de los labridos el raor y a la de los Coryphaenidos la llampuga.  Los labridos constituyen una de las familias de peces más numerosas con unos 60 géneros. El género Xyrichthys agrupa unas 500 especies y existen especies aun no descritas.   Pertenecen también a esta familia los tords, el fadrí y la doncella. El raor es la única especie del género Xyrichthys conocida en el Mediterráneo. Vive en fondos arenosos cercanos a la costa  hasta los 45 metros de profundidad y ocasionalmente más, hasta los 90 metros. Sabido es que tiene facilidad para enterrarse. Lo encontramos en el Mediterráneo, pero también en las regiones tropicales y sub tropicales del ambos lados del océano Atlántico. Al alcanzar la talla de 10 a 20 centímetros, incluso 30, invierte su sexo de hembra a macho. Se reproduce en verano y la veda que impide su pesca en Baleares antes del mes de septiembre ha propiciado una recuperación espectacular de su población. En su alimentación dominan los crustáceos, una información de interés a la hora de elegir un buen cebo para su pesca.

La llampuga, dolphinfish en ingles, es la única especie mediterránea  de la familia de los Coryphaenidos. También se cita la presencia de Coryphaena equiselis pero hay dudas bien fundadas acerca de su existencia real en el Mediterráneo.

Los ejemplares de llampuga de mayor tamaño, de 60 centímetros a 1 metro y de 10 a 15 kilos de peso, aparecen en nuestras aguas en primavera, cuando la temperatura del agua del mar se va calentando por encima de los 16º centígrados. Son peces pelágicos migradores, buenos nadadores y voraces, que en nada dependen del fondo marino, permaneciendo además generalmente alejados de la costa. En esta época pueden ser capturados por palangres de superficie. La distribución de esta especie es cosmopolita y en términos generales, se puede decir que los 40º de latitud norte y sur marcan los límites de su distribución geográfica. Estos grandes reproductores, al llegar, efectúan la puesta y a finales de agosto aparecen en los mercados locales los nuevos ejemplares de pequeño tamaño capturados a la fluxa o por redes llampugueras que cercan los capcers bajo los cuales se concentran.

El raor es sobre todo especie objetivo de pescadores aficionados que los pescan con volantin y otras aparejos de anzuelo, si bien en la lonja de Palma se comercializan raors procedentes de la flota artesanal local. En 2012 pasaron por la lonja de Palma 390 kilos de raor y 260 en 2013. No existen estimaciones fiables de la captura efectuada por pescadores aficionados. En cambio en el caso de la llampuga, pese a que son objeto de captura por aficionados a la fluxa, la mayor parte procede de la flota profesional. En los últimos 30 años las capturas han sido entre 40 y 180 toneladas al año, si bien algunos años las capturas cayeron por debajo de las 20 o incluso las 10 toneladas.

Es tradicional consumir ambas especies fritas en abundante aceite bien caliente. En el caso del raor bien fritos con la piel crujiente y en el de la llampuga troceada, enharinada y acompañada de pimientos también fritos. Es la tradicional Llampuga amb pebres.

Pero dicho todo esto, volvamos a las preguntas que nos planteábamos al inicio. Aunque la verdad es que creo que prefiero dejarlo con lo dicho anteriormente sin ir mas allá. No quiero entrar en si toda la oferta de raor que vi en el Olivar procede de la pesca profesional, o si toda ha seguido los cauces legales de comercialización. En cuanto al etiquetado, sobre todo en lo referente al origen del producto no local, carezco de información suficiente para establecer alguna hipótesis solida y en lo referente a los diferentes precios de venta, entraríamos en una temática muy compleja y que, en mi opinión, constituye el elemento central del debate acerca de la sostenibilidad de la actividad pesquera profesional en nuestras islas. En otros artículos publicados en este blog ya comente algo acerca de esta cuestión. Dicho de otra forma, estos son los datos y que cada uno elabore sus conclusiones.

2 comments on “#5. Septiembre, tiempo de pesca del raor y de la llampuga
  1. Juancho dice:

    Muy interesante el artículo Pere, sobre todo lo del raor y los distintos precios.¿pueden cogerlo arrastreros? Por lo de los precios tan dispares, ¿o piensas que los baratos eran ilegales? Un abrazo desde Aveiro a dónde he venido a retomar las cuestiones de tortugas marinas con la sociedad herpetologica española y portuguesa.

  2. Pere dice:

    Me alegra que hayas vuelto a las tortugas, yo, como ves, intento mirar todo esto de la pesca desde otra perspectiva. Acerca de lo que comentas, los raors baratos, veo que no lo explique bien, vienen de fuera de Mallorca (de donde no lo sé, quizás de Marruecos). Tampoco entiendo porque son más baratos. Bueno no lo entiendo pero es habitual que el producto local sea más caro, cosas de los humanos. En cualquier caso debo decir que a los “forasteros” no los he probado, puede que no sean tan sabrosos. Parte de los procedentes de caladeros locales puede que sean ilegales, es difícil decirlo. Sin duda un buen pescador con aparejos de anzuelo puede hacer un buen jornal (si lo pone a la venta claro). En cualquier caso la temporada de pesca es corta y yo tampoco quiero jubilarme. Por la lonja pasan unos 300 kilos al año, poca cosa y si que pueden pescarlos los arrastreros, de hecho se que alguno los ha pescado, accidentalmente claro. En mi opinión no deberían pescarlos porque eso indica que arrastran a poca profundidad. Recuerdo que en aquellas campañas de África occidental de los 80, creo que en Guinea Conakry, pescamos algunos al arrastre.

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